Alejandro Pérez Köhler
El alumno a distancia de fiscalidad: un aprendizaje a prueba de cambios legislativos.
En las últimas fechas bastantes alumnos a distancia os habéis dirigido al equipo de tutores del Área de Asesoramiento de Empresas de Formaselect solicitando información sobre las modificaciones contenidas en el Real Decreto 1065/2007, de 27 de julio, por el que se aprueba el Reglamento General de las actuaciones y los procedimientos de gestión e inspección tributaria y de desarrollo de las normas comunes de los procedimientos de aplicación de los tributos.
La solicitud básica que habéis planteado es la publicación de un nuevo manual que recoja los cambios legislativos, algo en lo que ya estamos trabajando; pero lo que no hemos encontrado todavía es que os hayáis atrevido a afrontar el estudio de esa reforma directamente desde la fuente primaria, esto es, desde la propia norma jurídica que la regula.
Todo ello me ha vuelto a traer a la mente una vieja reflexión, que retomo ahora con más intensidad y que quería trasladaros en este breve “post” del rincón de Formaselect. Podría iniciarla con una pregunta que os lanzo ¿qué queréis conseguir con vuestro aprendizaje? Es de suponer que habrá respuestas para todos los gustos, pero sabemos, por diversos estudios, que en la formación a distancia predominan las que podríamos incluir en dos grandes grupos: aquéllos alumnos que sólo queréis un título que os permita ampliar vuestro currículum y aquéllos otros que buscáis un aprendizaje profundo de las materias estudiadas. Doy por sentado que quienes estáis interesados en la reforma fiscal pertenecéis al segundo grupo, por motivos obvios, y es a vosotros a quienes más puede interesar reflexionar conmigo. Os invito a hacerlo y para ello os voy a plantear una segunda cuestión ¿cuál es la herramienta principal que debe manejar el profesional de la fiscalidad para solventar sus dudas y ejercer correctamente su oficio?
Es de suponer que la respuesta unánime a esa pregunta es: ¡la ley! y habréis acertado. Parece claro, pues, que el conocimiento de la ley, esto es, saber qué cuestiones regula, cómo y porqué lo hace, es algo esencial en quien busca la formación en materia jurídica en general y tributaria en particular. Y en esa línea de cuestionarnos nuestra actividad de aprendizaje podemos seguir haciéndonos preguntas como, por ejemplo ¿porqué, entonces, aprendemos desde la base de un manual y no directamente de la propia legislación? A responder esta pregunta sí que os podemos ayudar vuestros tutores: el manual sirve porque os ayuda a acercaros poco a poco a los conceptos, a entenderlos de una forma organizada (que la ley no siempre lo está), progresiva y, sobre todo, apoyada por casos y ejemplos que os ayudarán a abrir los ojos a cuestiones que cada vez van abriendo más vuestro campo de visión y que, poco a poco, os dan el apoyo necesario para que tengáis un amplio concepto de todo el panorama tributario español y que ese paisaje que se extiende ante vosotros sea como un libro abierto en el que ningún detalle se os ha de escapar.
En resumen, que lo que pretendemos al apoyar vuestro aprendizaje inicial en los manuales es que seáis capaces de poner los cimientos de un aprendizaje muy superior, y un mínimo andamiaje sobre el que podáis ir construyendo vosotros mismos, en el futuro, un aprendizaje muy superior, profundo y significativo, creado sobre la base de la experiencia, la resolución de cuestiones complejas y el estudio de las fuentes primarias (ley, jurisprudencia, resoluciones de la Dirección General de los Tributos, ..., etc.), que dará lugar, finalmente, a la edificación de una construcción sólida en la que ahora vais iniciando ese primer proceso de cimentación. Y la pregunta que normalmente se planteará ahora es de sorpresa: ¿entonces, hemos de ser nosotros quienes aprendamos solos? La respuesta es del todo negativa: es verdad que el objetivo final es que logréis un autoaprendizaje, es decir, que seáis capaces de aprender por vosotros mismos, de realizar ese trabajo maduro de análisis e interpretación de hechos tributarios que os permita una correcta liquidación de los mismos, pero en ese camino no estáis solos. Los tutores de Formaselect estamos a vuestro lado siempre, buscamos la mejor forma de ayudaros a crear esa red estructural sobre la que debéis ir levantando el edificio de vuestros conocimientos y para ello os procuramos apoyo para asentar bien los conceptos principales, para interpretarlos correctamente y, sobre todo, para que seáis capaces de realizar un análisis crítico de la información contenida en los manuales, que la interpretéis tras analizarla desde diferentes vertientes y habiéndola cuestionado previamente. Y por este motivo no sólo contamos con las tutorías y las correcciones de los ejercicios, sino también con los manuales que utilizáis en vuestro estudio.
Pero me diréis ¿y cuando hay cambios legislativos en materia de fiscalidad todo ese edificio que hemos construido se desmorona como un castillo de naipes? ¡Nunca! Porque habéis edificado un conocimiento crítico que os habrá permitido comprender la naturaleza de los tributos, su razón de ser, su sentido último, por lo que esos cambios legislativos os resultarán de muy fácil asimilación ya que nunca rompen de forma radical una institución fiscal, sino que se suelen limitar a reformar algunas partes de la misma, exponiendo, además, el porque de la reforma, lo que os permitirá una fácil comprensión y, consecuentemente, conocimiento de la misma. Es más, incluso una reforma radical de una figura tributaria, como pudiera ser la supresión o introducción de un nuevo impuesto, no debería suponer dificultades para vosotros, habida cuenta del andamiaje construido con vuestro aprendizaje, basado en la comprensión y el análisis crítico, y no en la mera memorización de datos para la liquidación de tal o cuál impuesto.
Y después de todo esto, y hasta que esté listo el nuevo manual ¿qué hacemos con nuestra modificación legislativa de julio de 2007, en materia de gestión e inspección tributaria? Que no os dé miedo, afrontadla de frente y sin temor, porque ya habéis estudiado la legislación anterior y conocéis de sobra los principios en los que se basa la gestión e inspección de Hacienda. Sois perfectamente capaces de entender su contenido, de valorar los cambios, de comparar una y otra norma y de deducir vosotros mismos el porqué de la reforma. Y para ello disponéis de la herramienta más fiable, del recurso al que debéis recurrir como profesionales en ciernes de la fiscalidad, de la fuente primaria en materia tributaria: la norma jurídica, en este caso, el Real Decreto 1065/2007, de 27 de julio. Os animo a hacerlo, porque sé que podéis y debéis intentarlo y, para ayudaros a conseguirlo nos tenéis a vuestro lado durante todo el camino que dure vuestro aprendizaje. ¿os atrevéis?
Alejandro Pérez Köhler es tutor del área de Asesoría de Empresas en Formaselect Grupo Empresarial y formador del Master de Asesoría de Empresas: Fiscal, Laboral y Contable.
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